Estas historias son mi realidad y son mi fantasía.
Dejo a ustedes, queridos lectores interpretarlas a su gusto.
Son mis vivencias a las cuales les he puesto un poquito de fantasía para hacerlas mas atractivas.
Son mis fantasías a las que he conjugado con mis vivencias para que sea placentero leerlas.
Los nombres en las historias los he cambiado para no comprometer a nadie y también para evitar que los de CSI traten de descubrir quien soy. A los que les parezca conocida alguna historia, no es una coincidencia, quizá lo vivieron conmigo.
Besos a todos

MORLAQUITA 92



EL EX DE MI HERMANA



Paseaba un Sábado a mediodía, sola por el centro de la ciudad, fui a hacer unas compras y despejar un poco la mente, estaba peleada con mi novio (hoy marido) porque se mando la gran borrachera y me dejo plantada para salir la noche anterior, aunque en esa época éramos solo novios y aun no nos casábamos ya teníamos una relación medio seria. Había tratado de salir con mi amiga Lili pero no la localice, tuve que salir sola. Estaba por el parque Calderón y aproveché para entrar al Raymipamba, un restaurante clásico de Cuenca, para comprar una taza de café y admirar el paisaje de las fuentes y los árboles que tanto me gustan. Espere un poco por una mesa y me serví mi café, el local estaba lleno, como siempre, mucho extranjero, artistas, una mesa de un grupo de viejos verdes que siempre se reunían ahí o en el Dorado, en fin, nada interesante. Termine mi café y decidí salir, me despedí de Freddy, el dueño del local y crucé la calle hacia el parque, fui hacia el centro del parque, donde esta la estatua de Abdón Calderón, ahí se sitúan los fotógrafos artesanales del Parque y siempre me ha gustado echar una vista a las fotos, repentinamente tropecé con un ex novio de mi hermana Mercy, aunque ex amante esta mejor expresado pues era su novio cuando ella estaba casada, la calentura es de familia!
Resulta que hace 5 o 6 años que no lo veía, la última vez creo que yo tenía 15 o 16. El era un abogado exitoso bastante mayor a mi, creo que con 20 años. Muy atractivo y distinguido, abarbado y canoso, siempre muy bien peinado, perfumado y con trajes impecables. Me saludó muy sorprendido y me dijo vaya que has crecido, te ves muy bien, me enrojecí un poco, pero le agradecí el cumplido y le dije que a él también le había sentado bien el tiempo. Preguntó a donde iba y le dije que ya me iba a mi casa, y me preguntó si venía en mi carro o a pie, a lo que contesté que venía a pie y se ofreció a llevarme a mi casa, lo pensé un poco y le dije que sí.
Platicamos en el carro sobre lo que había sido de nosotros y nuestras familias en el tiempo en el que no nos habíamos visto, aunque apenas nos llevábamos cuando era “amigo” de mi hermana, él me tenía cierto cariño y se llevaba bien con mi familia y a eso redujimos la conversación. Me preguntó si tenía hambre y le dije que no, pero en ese momento mi estómago anunció lo contrario, me sonaban las tripas del hambre. Solté una risa nerviosa y me puse roja de la vergüenza y me invitó a almorzar, seguimos conversando, pero esta vez me preguntó que había sido de mi vida en los últimos 5 años. Le platiqué un poco sobre mis amigas, mi vida en la escuela, mis travesuras, hablando de todo y de nada, sin dar detalles ni entrar en un tema a fondo.
Terminamos de almorzar y me llevó a mi casa, nos despedimos con un beso en el cachete y me pidió mi teléfono para mantenernos en contacto y que le había gustado mucho haberme encontrado y platicar así conmigo.
Pasaron, una, dos semanas y un miércoles me habla por teléfono y me dice que vayamos al cine en la tarde a las 6, supuse que tenía ganas de conversar de mi hermana y como la habíamos pasado agradable ese sábado decidí aceptar su invitación y quedo en pasar por mí. Fuimos a su oficina a dejar unos papeles y dejamos el carro ahí en el parqueadero. La oficina quedaba cerca de donde íbamos. Llegamos al cine y discutimos un rato sobre lo que queríamos ver, cuando nos decidimos fuimos a taquilla e insistió en pagarlo todo él, no me hice mucho de rogar.
Mientras esperábamos a que empezara la función fuimos a dar una vuelta por al lugar, entramos a las tiendas a curiosear, tomamos un helado y se nos fue el tiempo y llegó la hora de entrar al cine. Nos sentamos hasta atrás porque es donde se ve mejor, empezó la película, y casi de principio a fin me tuvo con los ojos bien abiertos atenta a la pantalla, era una película de terror y me moria de miedo, de vez en cuando le apretaba la mano o la pierna o escondía la cara en su hombro para mirar de reojo. Él se reía de mí y me espantaba haciéndome gritar y brincar, afortunadamente no había mucha gente en la sala porque ya eran las últimas funciones.
La función termino cuando ya había anochecido, salimos de ahí comentando el filme y seguía haciéndome brincar y gritar de los sustos que me pegaba combinados con cosquillas, así se la pasó todo el camino del cine al parqueadero de su oficina, nos reíamos, hacíamos bromas. Pasamos un rato bastante ameno, cuando llegamos al parqueadero subimos a la oficina a que retire los papeles que había dejado, se detuvo a abrir la puerta y sin razón nos dimos un beso en el cachete, Salíamos de la oficina y el estaba a punto de cerrar la puerta cuando se regresó y me dio un beso en la boca y me dijo: gracias hace mucho que no me divertía tanto. Me volvió a besar y ahí en la puerta, prácticamente en la sala de espera de su oficina nos besamos desesperadamente, se pegaba a mí y sentía su paquete en mi pierna, como iba creciendo. Puso sus manos en mi cintura y después las bajó a mis nalgas, levantándome un poco. Se nos dificultaba un poco besarnos porque él es bastante más alto que yo y él se tenía que agachar y yo ponerme de puntitas.
En las oficinas de enfrente veían el espectáculo, hasta que después de meter su mano por mi blusa y desabrochar el brassiere, me empujó suavemente hacia adentro de la oficina y cerró la puerta, yo lo jalé hacia el recibidor y el me sentó en el sofá. Me quitó el suéter y me levantó, después me quité los zapatos y me puse de rodillas en el sofá, y así quedamos a la altura perfecta para besarnos a gusto. Mi brassiere ya estaba desabrochado, así que metía las manos por debajo de la blusa mientras masajeaba mi pecho suavemente, pellizcando y jalando mis pezones despacio, al mismo tiempo que mordía mi cuello y mis orejas empezando a sacarme grititos de placer y me dijo al oído, desde que te encontré tengo muchas ganas de hacer esto y me la pasé toda la semana pensando en ti. Yo sonreí y le dije, yo también tenía ganas, pero desde que le conocí. Dicho esto me quitó la blusa y desabrochó mi pantalón, al mismo tiempo que se metía mis pezones duros a la boca.
Lo abracé y le dije que no parara, y que no me parecía justo que yo estuviera en interiores y él siguiera vestido, así que le levanté la camisa y se la quité, y después de explorar con mis manos y mi boca su pecho velludo, su espalda, sus hombros, bajé al pantalón. Me bajé del sofá y lo empujé hacia la pared, lo besé, empecé a jugar con sus orejas, bajé a su cuello, sus hombros, llegando a su pecho, bajando poco a poco hasta toparme con el cierre de su pantalón y un bulto que se veía bastante grande. Le desabroché el pantalón y me tomé mi tiempo para bajárselo, mientras lo veía y sonreía, él solo cerraba los ojos y me acariciaba el cabello.
Ya sin pantalón, se asomaba por el boxer un pene que parecía grande y duro, y que mi naturaleza curiosa me llamaba a probar. Metí la mano para comprobar que era grande y ya chorreaba líquido seminal. Pasé mis dedos por la punta despacio jugando, mientras lo fui sacando poco a poco, hasta que tuve su verga dura y grande frente a mi cara. Jugaba con ella entre mis dedos, y le di un besito en la punta y seguí asi jugando con su verga con una mano mientras con la otra acariciaba sus huevos. Empecé a hacer círculos con la lengua en la punta, rodeándola con mi lengua y fui poco a poco metiéndome su verga a la boca, seguí chupando mientras succionaba y jugaba con sus testículos y pasaba la lengua por todo lo largo, chupando bien la cabeza y metiéndola a mi boca una y otra vez.
Me dijo que estaba a punto de venirse y me agarró de los brazos y me levantó, mientras que yo seguí dándole placer con la mano en su verga y sus testículos mientras que lo besaba y le mordía los hombros y el cuello. Se vino en mi mano y me comí un poco del semen que tenía en la mano y lo compartí con el, quien ha estado conmigo sabe que siempre lo hago, compartir el semen con quien me lo dio. Lo que quedo en mi mano me lo quité con un pedazo de papel, luego nos quedamos ahí un rato conversando mientras lo besaba de rato en rato, soy muy besadora y en los momentos que no estoy hablando, estoy besando.
Supongo que se recupero porque me agarró de la cintura y me empujó al sofá, se acostó sobre mí y me dijo al oído que le había encantado la mamada y empezó a jugar con mi oreja, metiéndome la lengua, mordiendo mi oreja, pasando al cuello, mis hombros, llegando a mi pecho y mordiendo suavemente mis pezones. Con una mano atendía a una y chupaba y mordía un pezón, con la otra mano pellizcaba y jalaba el otro pezón, acariciando mis tetas completamente. Yo gemía feliz, me encantaba como jugaba con mis pezones y empezó a bajar por mi abdomen sin soltar mis tetas. Llegó a mi ombligo y después de jugar con él un momento bajó hasta llegar al monte de Venus, lo lamía, y con una mano abría mis labios y sentía lo húmedo de mi vagina. Pasaba los dedos cerca de mi clítoris, sin tocarlo, solo lo rodeaba, y empezó a hacer lo mismo con la lengua. Cada vez que pasaba cerca de mi clítoris gemía más duro para que entendiera que quería que llegara ahí, pero en lugar de eso se empeñaba en rodearlo para hacer que me mojara más.
Cuando logró que me escurrieran mis jugos por fuera de la vagina fue cuando metió dos dedos de un golpe y me hizo gritar, al mismo tiempo que pasaba la lengua por mi clítoris, despacio, presionándolo un poco. Pasaba la lengua una y otra vez, succionando mi clítoris y mordiéndolo suavemente hasta que no aguanté más y termine mi primera ves mientras el llenaba los dedos y la cara de mis jugos.
Sin desaprovechar lo mojada que estaba y todavía excitada y su propia excitación, se levantó y me jaló de los tobillos, me puso a la orilla del sofá y me levantó, me puso contra la pared, así como había hecho yo con el al principio, solo que él me levantó una pierna y empezó a meterme su verga poco a poco, y después subí la otra pierna y me cogió contra la pared un momento. Fue bastante cansado para los dos, así que así sin sacarla, nos volteamos, de manera que él quedó contra la pared de nuevo y nos sentamos. Así sentados empecé a marcar un ritmo riquísimo y el lo siguió, ayudándome a meterla más duro. Yo gritaba siii, siii, papito, asiiiii, durooo, gemía, lo abrazaba, lo besaba.
Me encantaba como estábamos cogiendo, sentía como mis jugos se me escurrían por los muslos de lo excitada que estaba mientras le gritaba que me encantaba hacerlo con él y él me decía, chorréate bien chiquita, así me gusta mami que estés bien caliente, pídeme más. Empecé a sentir mi nuevo orgasmo y cerré los ojos y grité mientras sentía los espasmos de orgasmo en todo el cuerpo. Así los dos entregados al tremendo placer que sentíamos continuamos por un buen rato, hasta que él se comenzó a venir dentro de mi vagina, pero como que intentó sacar su verga de mi vagina en el preciso momento en que yo comenzaba a disfrutar de un rico orgasmo, por lo que apretando sus bolas y a punto de enterrarle las uñas, le dije. No me haga eso! él continuó dándome verga hasta que no pude más y disfruté plenamente de ese orgasmo tan brutal.
Él se vino casi al mismo tiempo que yo, mientras yo seguía apretando su verga en mi vagina, él estaba dándome y con un gruñido soltó la leche dentro de mí. Seguimos moviéndonos cada vez más despacio hasta detenernos completamente, Al terminar los dos, quedamos algo agotados, y por un buen rato no dijimos nada. Hasta que él me dijo. ¿Te volviste loca?, ¿y si te dejo embarazada, qué vamos hacer? Yo más tranquila que él, mientras me reía, le dije. No se preocupe que no va a pasar nada, además tengo novio y nos reímos a carcajadas, después de eso me acerqué a su boca y lo volví a besar. Se quedó así adentro de mí y nos abrazamos mientras yo empecé con mi besadera hasta que nos dormimos un rato.
Me desperté y sentí nuestros cuerpos sudados, llenos de saliva del otro, resbalando al tocarse y me puse a divagar, me di cuenta de la realidad y pensé en la persona que estaba casi encima Mio durmiendo, con su verga aun goteando en mi vagina mezclando sus jugos con los míos, El hecho de que este hombre audaz me estuviese haciendo lo mismo que seguramente le había hecho a mi hermana Mercy unos años antes, en lugar de parecerme espantoso, ocasionó en mí una ola de calentura desenfrenada que necesitaba saciar.
Lo mire y vi su rostro dormido de placer. Su verga estaba un poco flácida. Me levante y lo bese. Sentí su lengua recorrer mi boca. Al instante sentí algo duro abajo. Su verga se estaba poniendo dura nuevamente y yo ansiosa por mas la cogi con mi mano, me detuvo y me dijo algo que me dejo estúpida, pero que me calentó enormemente.
- Chúpamela perrita -.
Y asi lo hice, puse mi vagina en su cara y tome su verga, su hermosa verga, la que había estado en la chucha y boca de mi hermana y me la puse en la boca mientras la mamaba aparentando ser toda una experta, quería ser su perrita, tal como me lo ordeno.
Cuando ya la sentí grande nuevamente y  el muy excitado me acosté sobre el sofá abriendo las piernas al máximo para esperar que me rompa.
Me cogió las piernas y las puso sobre sus hombros. A continuación y de a poco, me fue metiendo su verga caliente, mientras yo ayudaba con mis manos, pues abrí mis labios vaginales con mis dedos.
Primero sentí la cabeza. Lo cual ya me mataba pues me puso mas arrecha por tener su verga dentro de mí y me hizo tener un nuevo orgasmo. Mis jugos salieron impregnando su verga y luego una fuerte embestida me hizo pensar que me rompió toda. Ya no tenía reacción y solo sentía que me metía y sacaba. Pero mi chucha libidinosa con su calor y sus líquidos, servía para que su miembro se meta fuerte.
!!!!!!!!!!!Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy maricooooooonnnnnnnn!!!!!!!!!!!!
Mi voz por fin la escuchaba y era signo que estaba viva tras superar esas embestidas de mi macho. El no paraba, seguía y yo solo quería que nunca se detenga. Con sus dedos me frotaba el clítoris y de a ratos me frotaba el ano. Ahí supe que estaba perdida y que solo me sentiría satisfecha una vez penetrada por todos mi agujeros. Pasaron minutos de gozo y placer y solo esperaba ya que su leche me irrigue por dentro y quedar preñada. Ese era ahora mi sueño, quedar embarazada de el y lo estaba logrando.
- Acabe - dijo y sentí un calor enorme en mi interior. Me estaba llenando. - Quiero que te la tomes también -, dijo pero yo me negué y le dije que se vaciara totalmente en mi, Que luego si quería se la mamaria de nuevo.
Se echo sobre mí y me beso en la boca. Mi lengua busco la suya encontrándola y enredándose en un interminable beso. Era mío, solo mío, pero aun faltaba algo.
-Susy tu dijiste…- no lo deje terminar. Era obvio que tenía que chuparsela de nuevo y luego esperar su leche en mi boca golosa que ya quería probar aquel líquido que, hasta ese momento no sabía si me había dejado embarazada.
Se sentó en una silla y abrió las piernas. Me pare y me senté en el suelo, Tenía su verga, ahora flácida, a unos milímetros de mi boca. Me la comí, en verdad me la comí, pues de golpe me metí ese palo en mi boca, ayudando a que se endurezca. Lo saque para lameré la base de su palo y luego sus huevos. El sabor a mi concha con su semen era ignorado por mi lengua que solo probaba el mejor de sus dulces.
Apresure por momentos el ritmo y cuando ya lo tenía duro espere que me haga beber su semen, pero el me pido que me pare. No sabía que iba a hacer, así que le hice caso. Me pare, el me volteo y me dijo que me lamería.
Me agacho boca abajo sobre la mesa. Estaba perdida. Me iba a romper el culito, lo sospeche. Me comenzó a lamer la chucha y yo a ponerme más y más húmeda. De rato en rato sacaba líquido con sus dedos y lo llevaba a mi ano que ante la inminente penetración necesitaba lubricarse un poco.
Llego el momento. Sentí su verga en la entrada de mi culito.
- No vayas a gritar - dijo.
- No.. no te preocupes, yo aguaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!
El maldito me la metió de una vez y sentí como me irrumpía por dentro. Sus embestidas eran salvajes pero increíblemente placenteras. El me tiraba con fuerza rompiendo mi culo y llegando a lugares que nunca imagine.
Tras una buena faena terminó dentro de mi ano. Nuevamente su leche me irrigaba.
No tenía fuerzas y necesite que él me ayude a pararme. Me acerque por un beso y no me lo negó.
Nos besamos desnudos en el archivo. Luego nos vestimos y fuimos al baño a arreglarnos. Luego fuimos al parqueadero mientras sonreíamos, subimos a su carro me dejo en mi casa y me dormí.
De esa vez no volvimos a tener relaciones, pero si salíamos y los besos no eran negados por ninguna parte. Paso un par de semanas y mi regla llegó, no estaba embarazada. Se lo hice saber y dejó de inquietarse, nunca me olvidare de aquella noche, lo hicimos como dos locos, y el recuerdo de que me gusta el coito anal. Algunos lo saben bien y mi colita es su agujero preferido para descargar.

Me sentí feliz pues había hecho supercontento a este macho y me llenaba de orgullo y satisfacción ello. Ya me había tirado al marido y ahora fue el turno de el amante, pobre mi hermana, tan puta y voluptuosa y no puedes retenerlos mientras gozan a la hermana que menosprecias tan vilmente ….


 
Besos
 
MORLAQUITA 92


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